Patricio Fernández

El noticiero

Ganas de Conversar

Joseph Ramos, el economista del 2020: “La nueva Constitución tiene que conservar gran parte de los principios económicos, pero tiene que complementarlos con garantías sociales reales”

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Por Patricio Fernández

16 de febrero de 2021 — Ganas de Conversar

El ex decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, tuvo palabras para analizar la crisis humanitaria, la economía de libre mercado, la utilización de los recursos naturales y al descentralización.

Este martes 16 de febrero, el tercer invitado a Ganas de Conversar, el programa radial liderado por Patricio Fernández, candidato constituyente por el distrito 11 (La Reina, Lo Barnechea, Las Condes, Peñalolén y Vitacura), fue el ingeniero eléctrico Joseph Ramos, quien además posee un doctorado en economía y fue elegido por sus pares como el mejor en su área en el año 2020.

Tu eres un inmigrante. No naciste en este país. ¿Qué debiera hacer Chile con lo que estamos viendo hoy día, como los venezolanos en Colchane? ¿Te gustaría que la Constitución dijera algo al respecto?

“No sé si es algo para la Constitución, me parece algo de ley. Creo que soy bastante proclive a la migración, habiendo sido yo mismo, proviniendo de un país esencialmente de migrantes: Estados Unidos. Entiendo la preocupación de muchos, una migración muy fuerte en condiciones cuando la economía esta débil y la cesantía alta. Creo que, en este momento, se exagera la alarma muchísimo. Entre el 2010 y 2018 entraron como 100 mil inmigrantes cada año. 1600 casos en Colchane es una inundación para Colchane. Pero 1600 para Chile no es nada. De hecho, los estudios muestran que el migrante es un aporte al país. Más que se dobló el número de médicos que entraron el año pasado, por ser extranjeros. Hay especialistas en provincia gracias a la cantidad de médicos que vinieron. Los estudios muestran que incluso esa migración tan fuerte, no mermó al empleo ni a los salarios. Esto porque los migrantes hacen trabajos que los chilenos no quieren. Su aporte fiscal es muy superior a lo que reciben del fisco. Porque vienen en edades de trabajar, es un aporte neto”.

Muchos vemos en este proceso constituyente el fin de un ciclo, de un modo político, económico y cultural de entender al país, plasmado en la Constitución del 80, que a su vez era una Constitución en su origen muy de la guerra fría. Eleva la iniciativa individual, la propiedad privada, la competencia, en fin, a niveles de grandes principios humanos frente a lo que era el Socialismo que venía de antes. Y se inicia el ciclo Neoliberal en Chile. ¿Te parece que hay un ciclo que termina donde el Estado tiene otra relevancia y se deja la practica y teoría del Estado subsidiario? ¿Cómo describes el ciclo económico inaugurado por la escuela de Chicago?

Efectivamente creo que la Constitución del 80 fue escrita en gran parte para evitar una unidad popular. Eso era lo que estaba detrás, como cimentar estos principios de economía de mercado. En eso comparto. Hay que reconocer, y así se gobernó hasta el año 89. A partir del año 90, pese a que la Constitución tenía ese marco, modificando la orientación, yo creo que los Gobiernos de la Concertación y los que vinieron después, los últimos 30 años, hay que reconocer que fueron el tiempo de mayor progreso, no solo económico, sino que del mayor progreso social de Chile. Se mide no solo en la caída de la pobreza, surgimiento de la clase media, incluso cierta reducción en desigualdad. Pero sobre todo en educación, en cuanto a años, no de calidad, así como mejoras en el sistema de salud. Hay enormes lagunas todavía, pero sería mentira no reconocer esos avances. Todavía falta, eso contribuyó al estallido. Enorme progreso, pero todavía queda para ser un país desarrollado en el amplio sentido de la palabra. La nueva Constitución, tiene que conservar gran parte de los principios económicos, para una economía de mercado, pero tiene que complementarlos con garantías sociales, pero reales.

En el fondo, te pregunto más allá del análisis que se haga del ciclo que termina, cuando fructífero fue, la sensación que impera, más allá de los sectores de oposición y centro izquierda, es que esa versión de un Estado ausente debiera dar paso a un Estado más presente. Acuérdate que en Chile se hablaba del chorreo. Palabra que dicha en publico sería la guillotina para cualquier persona. Más allá de la evaluación total del ciclo, parece que una manera de entender la preminencia de la economía por sobre la política da paso a una nueva, donde la política parece que recupera un cierto lugar a la hora de guiar a la economía ¿Tú notas algo de eso?

Si, pero creo que el punto de inflexión es el año 90. Una de las primeras cosas que hace el gobierno de Aylwin es aprobar una reforma tributaria para destinarlo a gastos social. Si se ha reducido la desigualdad, es debido a la ampliación de la educación pública post segundaria, que se inició ya en ese periodo. No es una cosa nueva. Lo que si puede ser nuevo, es que habían restricciones en el ámbito constitucional, frente a empresas estatales, una sobreprotección en las concesiones mineras. Hay áreas, en el ámbito puramente económico hay cambios constitucionales por hacer, así como en el ámbito social. El futuro va a ser un Estado más fuerte, muscularmente más fuerte no solo cuantitativamente.

Tu has dicho que los derechos sociales no pueden ser pura palabra como en Constituciones de Latinoamérica. Que los derechos sociales, salud, educación, vivienda, pensiones deben ser exigibles, según normas mínimas fijadas por el parlamento. ¿Puedes explicarme un poco esto?

Pondré el ejemplo de educación. Hay dos dimensiones: la Constitución debe decir que es lo que se entiende por educación de calidad, con tal de satisfacer un umbral mínimo, tanto de cantidad y de calidad fijada por la ley y actualizado cada cierto tiempo. La Constitución puede insistir en que el Parlamento legisle.

La educación obligatoria, por ejemplo, hoy día es 12 años, ya no es 12 ahora 14. Pero será el parlamento el que diga eso. La constitución tiene que ser un umbral mínimo. El tema de calidad, no puede ser un saludo a la bandera. Un ejemplo burdo, es que ningún niño debería asistir a un colegio con un Simce inferior a 220 y si esta en un colegio así tiene que ser reasignado. Eso es análogo al Auge. La ley tiene que actualizarse en años futuro para subir la vara, para que quede algo factible y el Parlamento o la Ley tiene que fijar umbrales y si la Constitución puede insistir en que el parlamento legisle.

Tu presidiste la comisión nacional de productividad. En algún momento parece comenzamos a producir menos. Me parece interesantes vincularlo con el momento que estamos y con la discusión Constitucional. ¿Será necesario más protagonistas? ¿Incorporar emprendedores atrevidos?  ¿Que las inteligencias estén al servicio de la recuperación de la productividad? Lo vinculo también con algo que dijiste en un momento de tu vida, que aparecer toma mucha fuerza. Cuando explicabas porque estudiaste energía eléctrica, dijiste que tuviste la convicción que la pobreza se podía eliminar con la tecnología. ¿La Constitución debiera incorporar a su discusión el acceso tecnológico de más gente para su vez incorporarla al proceso productivo y hacer que la democracia tenga más actores productivos?

Si fuera algo Constitucional, lo que a mi me gustaría es que la conectividad nacional, eventualmente, tuviéramos un internet público, nacional. Uno se conecta en cualquier parte gratuitamente, un bien público y comunitario. El tema de costos no lo sé. Puede que vayamos a una conectividad, que la ley estipule, que dentro de x años, llegamos a una conectividad de 100% gratuito y nacional.

Es algo que nos podemos proponer. Las Naciones Unidas hace más de 10 años que estableció como un derecho humano la conectividad, de manera de incorporar a todos a este universo…

El tema de costos. O sea, de nuevo, puede ser que vayamos a una conectividad, donde la ley estipule que dentro de x años llegaremos a una conectividad de un 100% gratuito y nacional.

Joe, has enfatizado la importancia de que el Banco Central mantenga su independencia. Explícanos tu porqué crees que es verdaderamente importante mantener la independencia del Banco Central.

El Banco Central tiene el monopolio de la creación de dinero en una economía. Eso significa que cada año si la economía crece un 4%, más o menos se necesitan un 4% más de billetes para circular. En cambio, si aumenta en cantidad de dinero en un 40%, van a ver muchos más billetes, para más vienes y eso significa que los precios suban mucho. Para que no exista eso, el Banco Central, tiene que controlar el crecimiento del dinero al crecimiento esperado en la producción y no más. Si el Banco Central es independiente en ese objetivo, tiende a aumentar la cantidad de dinero, lo que considera prudente para mantener la inflación baja. Si el Banco Central no es independiente, como era en el pasado en Chile, corría el riesgo, que al Gobierno frente a necesidades financieras solicitara dinero al Banco Central más allá de lo prudente. El Banco Central no independiente, estaba presionado por el Gobierno a aumentar la cantidad de dinero de forma no proporcional a la producción. Esa es una de las explicaciones importantes. Todos los técnicos que conozco quieren mantener la independencia.

Uno de los temas de discusión constitucional importantes tiene que ver con a la descentralización. Con la capacidad del Estado a reconocer diversidades culturales. Pero también la diversidad productiva a lo largo del territorio, Cuando aparece oro en California se desarrolla California y hay un mundo que crece ahí, lo mismo con Silicon Valley. Cuando aparece petróleo en la península arábica, bueno ahí esta Dubái en la mitad del desierto y se genera un polo de desarrollo. No es lo que vemos en Calama, en sectores donde se ha desarrollado mucho la fruta. O donde se ha explotado la industria del salmón. ¿Pensar que los procesos productivos exitosos dejen polos de desarrollo a lo largo del país, te parece algo posible? o tenemos algún tipo de fatalidad que todo tenga que converger en Santiago?

Chile goza de una buena cantidad de recursos naturales. Cuando uno observa países ricos en recursos naturales, ve que el desarrollo naturalmente, sin que nadie lo planee, va a la industria extractiva, algún primer nivel de procesamiento, después niveles más sofisticados de procesamiento. También forma muy importante el desarrollo de industrias que abastecen de insumos productivos a esos recursos naturales, de maquinarias y equipos. Se crea una especia de aglomeración productiva, que hace que sectores muchos más ponentes que la parte extractiva en sí.

Pienso que inteligentemente ordenado, uno puede hacer una apuesta en esa dirección, sin que sea una apuesta a ciegas, apostando a que algo parecido va a ocurrir. Acelerarlo, lo que tomo 100 años allá, acá en 50. Ya la fase extractiva ayuda a la región. La fruta ha cambiado para bien muchas de las zonas agrícolas. Calama no recibe muchos beneficios, pero Antofagasta ciertamente sí. Si uno desarrollara esto, sería un potencial para el país, tiene como agregado beneficiar las localidades. Chile no solo tiene la minería, la fruta, la pesca o el bosque: a futuro tiene el potencial de energías renovables, en torno al desierto, con las placas que puedan tener, el litio. Uno puede imaginarse un conglomerado fabricando baterías sobre esa base. Eso es arriesgado. El rol del Gobierno es crear industrias. Yo buscaría a empresas internacionales que procesan, eso sería particularmente que trataría de atraer.

La constitución debería decir cuantas utilidades en porcentaje se deje en regiones. Ahí si hay un tema constitucional. El 100% sería ridículo. El cobre no es solo para Antofagasta, es para todo Chile. Que porcentaje, debiese ser materia de discusión.

Todos los diálogos del programa Ganas de Conversar, los puedes revivir en la cuenta de Instagram @patofdez, en el Facebook Pato Fernández y el canal de YouTube, patocandidato.

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