Patricio Fernández

El noticiero

Ganas de Conversar

Constanza Michelson, psicoanalista: “Por falta de poder y mundo las mujeres de capas populares son más vulnerables a diagnósticos y trastornos de salud mental en Chile”

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Por Patricio Fernández

8 de abril de 2021 — Ganas de Conversar

La escritora y columnista, fue la décimo sexta invitada al programa de diálogos liderado por Patricio Fernández. En la instancia, entre otros temas, analizaron los desafíos de la salud mental en el país, y la inequidad que viven las mujeres más vulnerables del territorio, en el marco del proceso constituyente que se avecina.

Este jueves 8 de abril, la décimo sexta invitada al programa de diálogos llamado Ganas de Conversar, liderado por el candidato constituyente por el distrito 11, Patricio Fernández, fue la psicoanalista y escritora Constanza Michelson, autora 50 Sombras de Freud y columnista en el medio The Clinic.

En la conversación, Constanza tuvo palabras para analizar el Chile actual, la salud mental y sus desafíos, el fenómeno del estallido social del pasado 18 de octubre de 2019, la desigualdad que viven las mujeres en Chile y lo que se viene, en el marco del proceso constituyente, en la previa de las elecciones del próximo 15 y 16 de mayo.

Tu escribiste una columna en el 2020 en el que te resistías a hablar de Salud Mental. Como que discutía el sufrimiento, la tristeza. Y yo pensé cuando leí esa dificultad, pensé en esa frase que apareció en el estallido social, no era depresión, era capitalismo. Porque los jóvenes del Instituto Nacional en una toma del 2019 requerían en su petitorio la atención de la Salud Mental.

Me acuerdo, que pasó que decían ahí que decían que estaban cansados y otros le decían como se cansan si trabajamos tanto. No sé si los jóvenes de hoy en día se cansan más o menos. El asunto es que si uno pregunta si es que hay tiempo, la mayoría te dirá que no tiene tiempo. El tiempo es una categoría política, como se usa el tiempo, cuanto tiempo hay, quienes tienes tiempo. Disfrutar el tiempo es un lujo. Sobre la salud mental es una especia de provocación, no quiero decir que no tengan que haber políticas de salud mental. El concepto, coloniza, gran parte de la experiencia desde el punto de vista sanitario. Entonces el malestar se empieza a tratar de un modo con la lógica sanitaria, y en el caso mental, tiene que ver con la lógica farmacológica. Cuando uno empieza a mirar, por ejemplo, que pasa con las cifras. Más o menos la proporción de uso de fármacos y diagnóstico de trastornos de salud mental, es como dos o tres veces más alto en mujeres que hombres. ¿Por qué más las mujeres? ¿Se trata de un asunto de salud mental o es que las mujeres sistematizan más algo? ¿Ahí la respuesta es seguir empastillando a las mujeres o pasa por otra cosa? Hay un artículo, que dice que las que son las más vulnerables son las mujeres de capas populares, que tiene que ver con la falta de poder y con la falta de mundo de alguna forma.

Estamos en medio de un encierro de una enfermedad que nos esta rodeando. De unos jóvenes que se relacionan educacionalmente de manera remota. ¿Qué es lo que genera?

Yo creo que acentúa algo que ya venía, a propósito de ciertas lógicas de vigilancia como lo telemático. Todas las catástrofes, las guerras siempre dejan algunas cosas. Las guerras dejan el alambre púa. Lo que esta catástrofe va a dejar es una profundización de lo telemático, y seguramente también de la vigilancia y del control.

Sería difícil si es que uno recorre los datos materiales decir que hoy día en nuestra sociedad la gente vive en una pobreza mayor que en otro momento. Hoy día si respecto de hace dos años, pero ese es otro tema. Pero hay una cosa que la nota muy enquistada en el malestar y tiene que ver con que estamos habitando con una incertidumbre. Eso genera la sensación que la cosa esta pésimo. Porque hay cosas difíciles de abordar. Si estas en la pobreza y luchas por la revolución. Si habitas la fe. ¿Hay algo de eso dando vuelta?

La pandemia profundiza el estado de las cosas en los que estábamos. Esta idea que decía antes de lo tremendo, la impotencia. Hay una lectura interesante, que es de la caverna de Platón, que dice que siempre pensamos que el problema es que están dentro de la caverna las personas y no acceden a la verdad y solo quedan a las sombras. Rancière dice no es tan así no existe la verdad, en el mundo humano, la política, es un mundo donde las verdades son construidas, es un mundo de apariencias. El problema es que las personas dentro de la caverna, es que están encadenadas.  Por lo tanto, no pueden mover la cabeza, no pueden mirar de otra manera. El problema de la caverna es el régimen de impotencia. La impotencia tiene que ver con el hecho de e que la política se transforma en un sistema de gestión y no en algo transformador, no en algo que uno diga ahí vamos a participar y vamos a cambiar el mundo. Y desde el punto de vista antropológica, nuestro régimen de lenguaje es desde la disciplina donde se afloja la subjetividad, se ponen fuerte las identidades, pero eso es muy distinto a ser sujeto, pudiendo sostener una posición política.

¿Como resumirías la experiencia en el estallido social?

Para mi fue muy impresionante que de manera espontanea fuera hasta que valga la pena vivir. Estamos en tiempo donde la esperanza de vida crece, para algunos más que otros. El fondo, es que vamos a vivir más, pero nacerán muchas pastillas de estas. Uno dice bueno, vamos a vivir mucho más, pero no el deseo de vivir. No es lo mismo.

¿Por qué carece el deseo de vivir?

Ahí entra la dignidad. La dignidad no tiene que ver con cuestiones materiales. Yo la entiendo desde el punto de vista antropológica. Hannah Arendt dice que hay a lo menos dos nacimientos. Lo que dice nuestro carné, un nombre y número. Ahí estamos en el fascismo. Estamos en un régimen de ese orden. Pero ella dice que es otra cosa, es que siempre puede haber un nuevo principio. Podemos decir algo de nosotros o hacer algo, eso es la natalidad. Cuando eso se pierde se pierde el mundo humano. La dignidad tiene que ver con eso, con quienes somos en la ciudad. ¿Por qué las mujeres más pobres, son las más vulnerables a deprimirse? Es por falta de poder y por falta de mundo.

Cuales son los aspectos, que esa mitad de mujeres de la convención, que el carro se debería mover o que ese mundo debiera empujar? Cuando a mi me preguntan, que veo de eso, me declaro, una persona llena de curiosidad y como soy demócrata tengo el máximo deseo que la decisión de todos pese por igual. Llego lleno de curiosidad por donde irán esas visiones y aportes. ¿Una constitución feminista, o de género o que asume la presencia de un mundo que no ha estado en las decisiones, debiera marcar diferencias? ¿Dónde te figuras tu ese movimiento?

Yo creo que el ejemplo de sacar la nieve en Suecia podría ser algo lejano, pero lo que habla es del diseño de la ciudad. Hay inequidad en las cosas menos esperadas. Pero lo que conecta eso, es que la vida esta diseñada, para que unos seres, llamadas mujeres, se hagan cargo de manera privada de hacer unos malabarismos para que esto se sostenga. Punto. Al principio visibilizar que eso ya no más, que hay que diseñar al cuidad para que entonces una tribu completa se haga cargo. No solo los hijos propios, que los que son más vulnerables, los ancianos, las niñas los niños, los enfermos, que es responsabilidad de toda la tribu, ese es el asunto.

Todos los diálogos del programa Ganas de Conversar, los puedes revivir en la cuenta de Instagram @patofdez, en el Facebook Pato Fernández y el canal de YouTube, patocandidato.

Revive la entrevista completa aquí