Patricio Fernández

El noticiero

Ganas de Conversar

Alejandro Aravena: “La inequidad en Chile es algo cotidiano. Si algo debiera hacer la nueva Constitución en las ciudades es cuidar el acceso a las oportunidades”

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Por Patricio Fernández

7 de abril de 2021 — Ganas de Conversar

El décimo quinto invitado al programa de diálogos liderado por Patricio Fernández, fue Alejandro Aravena, arquitecto y académico de la Universidad Católica, quien analizó el Chile actual y los principales desafíos relacionados con la integración de la ciudad, en el marco del proceso constituyente.

Este miércoles 7 de abril, el décimo quinto invitado al programa de diálogos llamado Ganas de Conversar, liderado por el candidato constituyente por el distrito 11, Patricio Fernández, fue el arquitecto Alejandro Aravena, quien se ha puesto sus conocimientos, en pro de mejorar la crisis social que vive actualmente el país.

Lo anterior, debido a que durante su carrera, se ha dedicado a desarrollar soluciones de casas para las personas más necesitadas, siendo defensor de la arquitectura sostenible, entre las tendencias predominantes hoy en día en el campo del diseño de inmuebles.

Tu después de que recibiste el premio el 2016, te tocó hablar en las Naciones Unidas y comentaste algo como arquitectos y fondos de desarrollo podían complementarse para hacer ciudades y comunidades más sostenibles, ¿en que estabas pensando?

Ese año pasaron varias cosas.  Era un momento para pensar que lo que se pueda discutir en Chile, no es tan distinto lo que tenemos que discutir como planeta. Primero, no ser ombliguista, lo que nos pasa a nosotros esta pasando en otros lados. Rentre otras cosas, vivir en ciudades es una buena y mala noticia. Presentamos un proyecto llamado el imán y la bomba. El imán, en el sentido de que las ciudades atraen personas, recursos y capital. Todos los indicadores indican en primera instancia que vivir en una ciudad es una buena noticia. Para acceder a un conjunto de oportunidades que la ciudad concentra, es mejor que la gente este concentrada. El problema es cuando la tasa de urbanización ocurre a una velocidad muy alta, que es el caso del mundo, entonces la gente cuando se mueve a las ciudades vive muy mal. No somos capaces de entregar viviendas para que la gente viva bien. De alguna manera, Chile, como el resto del mundo, había sufrido el que tenias que sacar a gente de la pobreza. Había una velocidad de construcción no menor. La cantidad no es tan obvia que se pueda alcanzar. Para eso debes construir una cantidad de unidades al año, de lo contrario se disparan los campamentos. Y la proporción de campamentos en Chile, comparados con Latinoamérica es muy menor. Seamos conservadores y digamos que se duplicó los campamentos. Estaremos hablando de 70 mil familias, es muchísimo. Es importante que sea bajo, porque una vez que una familia entra a la situación de informalidad, entonces sacarlo de ahí es complejo.

Hay otra particularidad en los campamentos ahora. Me ha tocado verlo en Peñalolén. Que aparecen los campamentos de migrantes. Eso es un dato novedoso.

Los campamentos de migrantes son invisibles al sistema. Y quizás lo más complicado todavía son las mafias organizando campamentos. Porque históricamente era un grupo de personas muy necesitas, dispuesta a vivir en pésimas condiciones, pero con tal de estar cerca de las oportunidades que la cuidad ofrece. Si al final la gente viene a vivir a las ciudades, por una perspectiva de mejorar la calidad de vida de acceder a mejor educación, trabajo, salud, transporte e incluso recreación. Hay una expectativa de mejorar la calidad de vida y estas dispuesto a vivir en condiciones no optimas. El problema está que, en esa concentración de oportunidades, deja de ser de lo que puedan participar y quedan segregados, marginalizados. Están en una cantidad de barrios de miles de hectáreas que quedaron fuera de esas oportunidades. Este es un proceso que comenzó en los años 70. Pero esa ciudad que construimos nos quedo chica y corta y probablemente es uno de los grandes desafíos de este momento.

Un proceso constituyente invita a replantearse determinados términos acostumbrados, volver a pensarlos. Partamos por uno grande, ¿Qué entiende tu por una ciudad? En la Constitución del 80 la palabra ciudad no aparece. ¿Como entendemos el concepto de ciudad?

Cuantos derechos vamos a ponerle a la constitución. El derecho a la vivienda o a la ciudad como especie de garantía. Si tu me dices cual puede ser el más transversal y profundo que afecte de manera positiva, es entender la ciudad como una concentración de oportunidades. Si algo debiera hacer la constitución en el territorio y las ciudades, es cuidar el acceso a las oportunidades. Eso finalmente es un problema de suelo. Eso es lo que define, que una vez que tratas de estar en la ciudad, debe tener sentido el moverse y no quedarse marginado de ellas. Eso sería lo más significativo. La vivienda, no es solo un techo que te protege, es lo que te permite participar de ese conjunto de expectativas de mejoría transversal que la ciudad podría ofrecerte. Eso la constitución podría discutir.

La ciudad es un atajo hacia la equidad. Otra de las cosas y de los pocos acuerdos que tenemos en Chile es un problema de equidad. Hemos mejorado la situación de pobreza, en cuanto a servicios básicos, mortalidad infantil, agua potable, etc., ha tenido una mejoría en los últimos 30 años, sin embargo, la distancia entre ricos y pobres no se ha corregido, sino que se ha acentuado. El problema de la inequidad es que es una experiencia cotidiana.

En la comuna donde las personas tienen sus parques adentro de sus casas, es donde además hay más parques afueras de las casas. ¿La distribución municipal debería responder a la cantidad de habitantes que a la riqueza del lugar?

De todas maneras, el rol redistributivo, debiera ir acompañado de los recursos inversamente proporcional al ingreso per cápita de la comuna. Más plata donde la gente es menos capaz por cuenta propia de satisfacer todo lo que fuera deseable en un estándar parecido. El momento igualador, no es solo como me doto a mi mismo de lo que me falta, entramos en lo simbólico. Déficit de experiencia compartida. No somos tan distintos al final del día. La ciudad sería un campo donde uno se reconozca como perteneciente a una misma comunidad.  

Todos los diálogos del programa Ganas de Conversar, los puedes revivir en la cuenta de Instagram @patofdez, en el Facebook Pato Fernández y el canal de YouTube, patocandidato.

Revive la entrevista completa aquí